Tras 25 años haciendo depilación definitiva y más de 500.000 depilaciones exitosas, seguiríamos una y mil veces eligiendo el láser Alejandrita: es nuestro elemento diferencial más importante y el más eficaz para la depilación. El objetivo del láser es el color marrón y negro: deposita la energía únicamente donde encuentra color oscuro, que suele estar en la melanina del pelo. El Alejandrita es el de mayor avidez por la melanina gracias a su longitud de onda única. En las primeras sesiones, aplicando la mayor energía posible, el vello se volatiliza y se elimina la mayor cantidad por sesión. A partir de la cuarta sesión, el vello que no se ha eliminado se debilita y cada vez es más difícil de eliminar; aquí el Alejandrita vuelve a marcar la diferencia, porque es capaz de eliminar el vello fino, rubio y residual donde otros láseres ya solo pueden debilitarlo. Su ultracorta longitud de onda sigue eliminando vello hasta la última sesión.